domingo, 18 de diciembre de 2016

El mito de la caverna.



Imagina, dice Platón, unos hombres prisioneros desde niños en una oscura caverna. En ella viven atados de tal modo que sólo pueden mirar hacia la pared del fondo. Detrás de ellos se encuentra un pequeño muro y detrás de él, sin que los prisioneros puedan verlos, pasan unos extraños hombres hablando entre sí y portando objetos con figuras de cosas, hombres y animales; un poco más allá de ellos hay una hoguera. La luz de la hoguera ilumina a esos extraños seres y sus objetos de manera que la sombra de tales objetos se proyecta en el fondo de la cueva. ¿Qué será el mundo (pregunta Platón) para los prisioneros? Ellos creerán, sin duda, que la realidad serán esas sombras, así como los ecos de las voces de los portadores...

¿Pero qué pasaría si liberáramos a uno de esos prisioneros? Se quedaría asombrado al comprobar que lo que creía que era el mundo no era más que la sombra de cosas y seres que desconocía. Y si lograra salir de la cueva y ver, no objetos que figuran otras cosas, sino las mismas cosas iluminadas por el sol, se sorprendería aún más, pues comprendería que los objetos y sombras de la caverna no son sino copias de las cosas, aún más reales, que existen fuera. Mientras se acostumbrase a la luz solar, el prisionero tendría que mirar estas cosas reales en sus reflejos en el agua y otras superficies, pero más tarde podría mirarlas directamente, e incluso percatarse de que es el sol el que permite admirarlas a todas. 

Imaginaos que este hombre quisiera volver a la caverna a contarle a sus compañeros todo lo que ha visto. Al principio, y mientras se acostumbrara de nuevo a la oscuridad, se comportaría torpemente y sería el hazmerreir de todos. Pero cuando contara a los demás lo que ha visto fuera, sería aún peor: lo tomarían por loco e incluso algunos lo amenazarían de muerte. 

 


Esto es, en esencia, el contenido del mito. Aunque lo mejor es que lo leáis por vosotros mismos (en la carpeta de Textos PAU lo tenéis en una buena traducción). Una vez leído, claro, toca interpretarlo, que es lo interesante. ¿Qué creéis que nos quiere decir este mito? ¿Qué es lo que más os ha llamado la atención en él?

Por cierto, pulsando AQUÍ podéis escuchar el mito en nuestra versión radiofónica.

Y aquí, la presentación de clase





1 comentario:

  1. Desde mi punto de vista, tras haber escuchado, leído y reflexionado sobre este mito he llegado a la conclusión siguiente:
    Creo que se refiere a que todos nosotros llevamos dentro una conducta y forma de ser que viene de fabrica. Me explico, quiero asociar esta última frase con la cultura que nos han inculcado a todos desde pequeños. Hay gente que siempre sigue en esa línea y se deja llevar por todas y cada una de las cosas que nos dice la sociedad sin replantearse por ningún momento la situación y siguiendo en sus trece. Lo bueno, es que hay también otro tipo de gente que despierta de esa visión anticuada y comienza a replantearse todo lo que ha podido aprender siguiendo esta norma y en qué puede estar de acuerdo o no. Cuando una persona se sale de esa línea y le da vueltas a las cosas para poder crear un mundo mucho mejor, aunque pueda llevar la razón, no todos le harán caso y en gran medida le acuchillarán sus argumentos exponiendo cosas sin sentido o erróneas que como he dicho antes, llevan de fábrica.
    Esto es lo que he podido "conclusionear" de este texto, asociandolo a nuestra realidad. Tengo fé en que el mito de la caverna acabará  evolucionando (por decirlo de alguna manera) y aquellas personas que prefieren quedarse atrapadas mirando sombras despierten y puedan llenar su vida de luz y así llenar el mundo también. Por que ahí es donde está el progreso, en las ideas, en el razonamiento propio, en la ética, en la moral; en conjunto, en la filosofía. Es un gran cuento, la verdad es que me gusta mucho y agradezco que nos lo hayas mostrado en clase.

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