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sábado, 12 de septiembre de 2020

La primera clase de filosofía

Todos los años me pregunto por qué quiero yo dar un curso de filosofía. Y también me pregunto por qué habéis de quererlo vosotros (si la filosofía fuera solo una cuestión mía o de unos pocos, como la astronomía o el rugby, no valdría mucho, ¿no?).

Pensad un momento y decidme por qué acudís al instituto, o a cualquier otro lugar que os guste más (es decir, cualquiera). ¿Por qué preferís vivir como vivís, dejándoos llevar o decidiendo hacer esto o aquello? O, sencillamente: ¿por qué vivís, para qué?.. Me apuesto mi sueldo de todo el curso a que la respuesta es esta: todo lo que hacéis (o dejáis de hacer) es... por algo que tenéis en la cabeza, es decir: por ideas. Seamos o no conscientes de ellas, sean nuestras o de otros, sean buenas o malas, tenemos la cabeza llena de ideas, y todo lo que hacemos, percibimos, sentimos, deseamos y pensamos (sobre el mundo, sobre nosotros mismos, sobre los demás...), todo-todo depende de esas ideas. Hasta respirar lo hacemos porque pensamos que mola vivir; en otro caso nos pondríamos la soga al cuello y dejaríamos de hacerlo... ¿O no?
Fotografía de Chema Madoz

Pues bien, la filosofía no es más que el deseo de hacerte consciente y dueño de tus propias ideas y, por tanto, de tu propia vida. Aquel que es consciente de las ideas que le mueven en la vida, puede criticarlas y mejorarlas (y, así, mejorar también su vida). 

¿Y esto de hacerse uno consciente de las ideas como se hace? Fácil (¿fácil?): a través de la reflexión. ¿De la qué? La reflexión es algo así como obtener un "reflejo" de las ideas que tenemos en el coco; como ponerlas "frente a un espejo". Es pensar en lo que pensamos. 

La reflexión se hace de dos formas: el monólogo (me flexiono y me pienso hacia dentro), y el diálogo (que es el arte de flexionarme hacia fuera, y de hacerme flexible para con las ideas de los demás, para comprenderlas y asimilarlas y así no ser tan... "idiota"). 


El idiota es el que cree que sus ideas son "LAS IDEAS" (es decir, el que se cree sabio). Pero esto suele ser falso. Ni nuestras ideas son nuestras (casi siempre las hemos aprendido de otros), ni son más que verdades a medias (y eso en el mejor de los casos). Para que sean mejores (y nosotros con ellas) conviene verlas y buscarlas como piezas de un puzzle que solo podemos completar con las ideas de los otros, esas a las que nos asomamos a través del diálogo. Tal vez  completando el puzzle podamos acercarnos a esa quimera que es la verdad...  

Dejar de ser un idiota (ese es el objetivo de la filosofía) tiene que ver, pues, con buscarnos en el espejo y el eco de los demás. Los demás, los otros, son... las ideas que no tenemos. Por eso es tan importante el diálogo, la comunicación, el amor, es decir, el deseo de comprender a los demás (de comprender sus ideas) y de compartir con ellos nuestros pensamientos. Comprender (escuchar, leer...) a los demás, y comunicarnos con ellos (hablar, escribir...), es como abrazarlos en esa parte suya que no se ve ni se toca, en la más íntima, allí donde están de verdad y de donde proviene toda su vida, en la parte de... sus ideas. 


¿Y a quién preferimos amar, al que más ideas tiene para comprender o al que menos? Parece obvio que al primero (¿Para qué amar a alguien tan tonto o más que nosotros?)... ¡Y eso vamos a hacer aquí! Tener amores con los filósofos, con esos que más se han aventurado en la jungla de las ideas y más pueden darnos a comprender. Los invocaremos uno a uno, y frotaremos nuestras ideas con las suyas hasta quedarnos preñados de... ¡de nosotros mismos!   

Porque, en el fondo, las ideas de esos filósofos son... nosotros, nuestra misma raíz (aunque no lo tengamos muy claro). Conocer la historia del pensamiento es conocer la forma con que hemos llegado a ver, sentir, desear y pensar tal como lo hacemos ahora. Y también abrirse a la posibilidad de cambiarla y, de esa manera, de cambiar el mundo... 

A veces la historia de la filosofía me parece como la historia de una única Mente que fuera dialogando consigo misma, pensándose siglo a siglo, a través de cada uno de los grandes filósofos. Y así hasta conocerse del todo, hasta hacerse totalmente transparente, toda luz sin sombra. Tal vez nosotros somos parte de ese proceso, y tal vez esa mente, ahora, piense y hable a través de nosotros. Tal vez.

Bienvenidos de nuevo a este curso de amor y filosofía (si es que no son lo mismo).





Entrevistas iniciales "qué es para ti la filosofía" en 2B, 2D y 2F





jueves, 13 de septiembre de 2018

¡¡Bienvenidos a la Historia de la Caverna!!

¿Seguís en la caverna de Platón? 

Si seguís comiéndoos el tarro acerca de lo que pasa en este mundo (y sobre todo lo que os pasa por la cabeza), la respuesta es SÍ. 

Si os habéis vuelto más desconfiados con lo que os cuentan acerca de cualquier cosa (y con lo que os contáis vosotros mismos), la respuesta es SÍ. 

Si os estáis pensando como montaróslo para que vuestra vida (y la de los que os rodean) sea plena y feliz, la respuesta es, de nuevo, SÍ. 

¡Y si queréis, además, salir de este cavernoso instituto hacia cavernas mejores...O mejor, hacia el aire libre y bajo el cielo abierto, la respuesta es SÍIIIII, seguís en la caverna platónica!

Este año vamos a proyectar en el fondo de la caverna la vida y milagros filosóficos de ilustres cavernícolas (Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant, Nietzsche...). Vamos a invocarlos en diversas sesiones de espiritismo filosófico para que nos cuenten, alrededor del fuego, cómo salir de aquí (o, al menos, cómo sacar partido de nuestra cavernaria existencia). Las discusiones de este año tendrán, pues, invitados de excepción. Con ellos, viajaremos en el tiempo (en el tiempo del pensamiento) a la antigua Grecia, a la misteriosa edad media, y a la prometedora época moderna, para volver, más sabios, al mundo de hoy. Así que, ir calentando motores y peinándoos las plumas. 

Ya podéis iros leyendo, por ejemplo, la programación y el tema introductorio (que tenéis enlazados en el pasadizo de arriba, a vuestra izquierda). O bien disfrutar de la película "El mundo de Sofía" (una película sobre la historia de la filosofía, basada en la famosa novela del mismo nombre), o del cómic de Eduardo del Rio "historia de la filosofía para principiantes"... 
¡¡Bienvenidos a este nuevo curso, bienvenidos a la historia de la caverna!!


1999 - Erik Gustavson - El Mundo de Sofia (latino) from Jorge Nanclares on Vimeo.




jueves, 15 de septiembre de 2016

La primera clase de la historia de la filosofía

Todos los años me pregunto por qué quiero yo dar un curso de filosofía (o, en este caso, de historia de la filosofía). Y también me pregunto por qué habéis de quererlo vosotros (si la filosofía fuera solo una cuestión mía o de unos pocos, como la numismática o el rugby, no valdría mucho, ¿no?).

Pensad un momento y decidme por qué acudís al instituto, o a cualquier otro lugar que os guste más (es decir, cualquiera). Por qué preferís vivir como vivís, dejándoos llevar o decidiendo hacer esto o aquello. O, sencillamente, por qué vivís, para qué... Me apuesto mi sueldo de todo el curso a que la respuesta es esta: todo lo que hacéis (o dejáis de hacer) es... por algo que tenéis en la cabeza, es decir: por ideas. Seamos o no conscientes de ellas. Sean vuestras o de otros. Sean buenas o malas. Todo (nuestros sentimientos, nuestros deseos, nuestra visión de las cosas y de nosotros mismos) depende de ideas. Hasta respirar lo hacemos (mecánicamente) porque pensamos que mola vivir; en otro caso nos pondríamos la soga al cuello y dejaríamos de hacerlo...
Fotografía de Chema Madoz

Pues bien, la filosofía no es más que el deseo de ser el dueño de tus ideas, es decir, de tu propia vida. Quien es consciente de las ideas que mueven su vida, puede mejorarlas y, así, mejorar también su vida. ¿Y esto como lo hace? Fácil (¿fácil?): a través de la reflexión. ¿De la qué? La reflexión es obtener un reflejo de las ideas que tenemos en el coco. Es pensar en lo que pensamos. Y eso se hace de dos formas: el monólogo (me flexiono y me pienso hacia dentro), y el diálogo (que es el arte de flexionarme hacia fuera, y de hacerme flexible para con las ideas de los demás, intentando comprenderlas --poniendo entre paréntesis las mías--, valorándolas y alimentándome con ellas para, así, no ser un "idiota" --"idiota" significa en griego algo así como el que se cree autosuficiente--).

El idiota es el que cree que sus ideas son "las ideas" (es decir, el que se cree sabio). Pero esto es falso. Ni nuestras ideas son nuestras (las hemos recibido de otros), ni son más que verdades a medias (y eso en el mejor de los casos). Así que, para que sean grandes y hermosas (y nosotros con ellas) tenemos que verlas y buscarlas como piezas de un enorme puzzle del que participamos todos, y hacer que se miren y se oigan en el espejo y el eco de los demás. Por eso es tan importante el diálogo, la comunicación, el amor, es decir, el deseo de comprender a los otros (de comprender sus ideas). Comprender a los demás es como abrazarlos en la parte que no se ve ni se toca, en la más íntima, allí donde están de verdad y de donde proviene toda su vida, en la parte de sus ideas.



¿Y a quién preferimos amar, al que más ideas tiene para comprender o al que menos? Parece obvio que al primero (¿Para qué amar a alguien tan tonto o más que nosotros?)... ¡Y eso vamos a hacer aquí! Tener amores con los filósofos, con esos que más se han aventurado en la jungla de las ideas y más pueden darnos a comprender. Los invocaremos uno a uno, y frotaremos nuestras ideas con las suyas hasta quedarnos preñados de... ¡de nosotros mismos! Porque, en el fondo, las ideas de esos filósofos son...  nosotros, nuestra misma raíz (aunque no lo tengamos muy claro): conocer la historia del pensamiento es conocer la forma con que hemos llegado a ver, sentir, desear y pensar tal como lo hacemos ahora. Y también abrirse a la posibilidad de cambiarla y, así, de cambiar el mundo...

...A veces la historia de la filosofía me parece como la historia de una única mente que fuera dialogando consigo misma, pensándose siglo a siglo, a través de cada uno de los grandes filósofos. Y así hasta conocerse del todo, hasta hacerse totalmente transparente, toda luz sin sombra. Tal vez nosotros somos parte de ese proceso, y tal vez esa mente, ahora, piense y hable a través de nosotros. Tal vez.


Bienvenidos de nuevo a este curso de amor y filosofía (si es que no son lo mismo).  

miércoles, 14 de septiembre de 2016

¡¡¡¡Bienvenidos a la historia de la caverna!!!!

¿Seguís en la caverna de Platón? 

Si seguís comiéndoos el tarro acerca de lo que pasa en este mundo (y sobre todo lo que os pasa por la cabeza), la respuesta es SÍ. 

Si os habéis vuelto más desconfiados con lo que os cuentan acerca de cualquier cosa (y con lo que os contáis vosotros mismos), la respuesta es SÍ. 

Si os estáis pensando como montaróslo para que vuestra vida (y la de los que os rodean) sea plena y feliz, la respuesta es, de nuevo, SÍ. 

¡Y si queréis, además, salir de este cavernoso instituto hacia cavernas mejores...O mejor, hacia el aire libre y bajo el cielo abierto, la respuesta es SÍIIIII, seguís en la caverna platónica!

Este año vamos a proyectar en el fondo de la caverna la vida y milagros filosóficos de ilustres cavernícolas (Platón, Aristóteles, Tomás de Aquino, Kant, Nietzsche...). Vamos a invocarlos en diversas sesiones de espiritismo filosófico para que nos cuenten, alrededor del fuego, cómo salir de aquí (o, al menos, cómo sacar partido de nuestra cavernaria existencia). Las discusiones de este año tendrán, pues, invitados de excepción. Con ellos, viajaremos en el tiempo (en el tiempo del pensamiento) a la antigua Grecia, a la misteriosa edad media, y a la prometedora época moderna, para volver, más sabios, al mundo de hoy. Así que, ir calentando motores y peinándoos las plumas. 

Ya podéis iros leyendo, por ejemplo, la programación y el tema introductorio (que tenéis enlazados en el pasadizo de arriba, a vuestra izquierda). O bien disfrutar de la película "El mundo de Sofía" (una película sobre la historia de la filosofía, basada en la famosa novela del mismo nombre), o del cómic de Eduardo del Rio "historia de la filosofía para principiantes"... 
¡¡Bienvenidos a este nuevo curso, bienvenidos a la historia de la caverna!!


1999 - Erik Gustavson - El Mundo de Sofia (latino) from Jorge Nanclares on Vimeo.